Auroras boreales en Suecia

bocas de pato aurora boreal

Sueño de muchos es poder presenciar el fenómeno mágico de las auroras boreales. Algunos por moda, otros, porque realmente siempre lo han deseado. En mi caso, era un sueño real, un deseo de lo más profundo de mi ser. No sabía cómo ni dónde, pero con la working holiday en Suecia, todo es posible!

Viviendo en Suecia con Bernardo, sabía que teníamos que ir. Pero mi problema siempre ha sido cómo buscar info en internet. Muchos post de blogs donde se mencionan lugares y muestran las imágenes impresionantes de los cielos con unas auroras boreales maravillosas. Pero cómo lo hace un ser humano común y corriente para vivir esa experiencia?

Aquí te contaremos cómo ver las auroras boreales en el norte de Suecia.

bocas de pato viajando auroras boreales

Dónde ver auroras boreales?

Uf! Existen en internet diversos lugares y propuestas para ver las auroras boreales. En Suecia, tenemos Kiruna, Abisko, entre otros. Algunos incluso han mencionado que desde Estocolmo también se han visto. Obviamente, uno quiere ir a un lugar que sea segura su observación, pero ningún lugar, según mi opinión, será seguro, pues el clima es tan cambiante, que ninguna aplicación ayuda a saber con exactitud si las verás.

bocas de pato en la estacion de trenBueno, entonces ingresé a internet y leí mucho sobre Kiruna y Abisko, finalmente eran los dos lugares con más probabilidades de ver esta magia en el cielo.

Así fue como encontramos un lugar entre Abisko y Kiruna, llamado Björkliden.

 

Björkliden

Björkliden es un lugar donde se practica deporte durante el invierno, por lo que sus residentes aumentan cada año en temporada invernal. Su población estática se dice que no supera las 25 personas. Se encuentra a 100 km de Kiruna y al oeste de Abisko.

Desde ahí, se puede observar el Lago Torneträsk y la montaña Lapporten de hasta 1.700 metros sobre el nivel del mar. Además, para los fanáticos del golf, se encuentra la cancha de golf más al norte de Suecia.

Tiene un Hotel Fjället que se encuentra a 500 metros sobre el nivel del mar, que posee pistas de ski y diversas actividades para disfrutar en invierno.

Cómo llegar a Björkliden

Para llegar a Björkliden desde Estocolmo, debes armarte de paciencia. Queda a unas 18 horas de la capital de Suecia. Tienes la opción de viajar en avión, pero nosotros preferimos el tren por sobre todo!

Tomamos un tren desde Estocolmo a Boden, viaje que dura aproximadamente 11 horas. Ahí pudimos comprar pasajes con cama, que debo decir, es una aventura.

Aventura en tren!

Siempre he preferido viajar en tren, más que avión, pues en el avión es mucho el leseo con maletas y revisión de las mismas. Que no puedes llevar esto, esto otro y aquello. Claro, había viajado en tren, pero tramos cortos, pero nunca 11 horas. Menos en cama. La habitación es de 2×3 con 6 camas. Dos literas. Comprenderán que convivir en esa pequeña habitación no es fácil.

Luego, al llegar a Boden, se hace un cambio de tren. Otro viaje de unas 6 horas aprox. Hasta llegar a la estación de Björkliden. Al llegar a la estación no pudimos apreciar con exactitud la belleza del lugar, pues ya estaba oscuro, pero si se siente inmediatamente el frío polar. Pese, a que como señalaron lugareños, el frío es cada vez menos intenso y extenso.

Hospedaje en el Hotel Fjället Fjällby

Sin lugar a dudas, nuestra opción para hospedarnos era este hermoso hotel, que cuenta con distintas habitaciones y chalet, dependiendo de la cantidad de personas que sean y las comodidades que deseen tener. Nosotros, éramos 5 y la opción más económica y acogedora fue una cabaña de dos habitaciones y un baño.

Tuvimos suerte de que nos enviaran una van desde el Hotel para poder llegar a las cabañas, ya que si bien no están lejos en distancia de la estación (30 minutos caminando lento), andábamos con maletas que nos impedían movilizarnos con tanta agilidad. Existe también la posibilidad de avisar con anticipación y que la van vaya por tu equipaje a la estación de tren, totalmente gratuito. Si tienes suerte, como nosotros, te puedes ir con las maletas también.

Cabañas o chalet en Björkliden

El complejo es grande y hermoso, con cabañas, en nuestro caso, equipadas con 5 camas (dos literas y una cama), un baño, una pequeña cocina-comedor- living y una terraza. Datos para los que deseen alojar ahí y específicamente en esa cabaña: no hay horno y el refrigerador es muy pequeño. A nosotros nos convenía llevar comida, ya que la alimentación ahí es muy costosa (200 kr por persona, cada comida).

La recepción nos quedaba muy cerca, a unos 5 minutos caminando, y sólo desde ahí se podía acceder al wifi del complejo, NO HAY INTERNET EN LAS CABAÑAS.

Alrededores para disfrutar…

Las pistas de ski quedaban a los costados de la recepción y no eran tan costosas (según mi poco conocimiento en esa área): 360 kr. el arriendo del ski y casco y 240 kr la pista en temporada baja. En temporada alta, el doble. (Solo disponible una pista mediana, ya que aún no se abre la otra por falta de nieve. Pero además, estaba disponible otra pista, para niños o principiantes, gratuita).

En recepción, hay un bar y un pequeño minimarket desde donde pueden adquirir alimentos si es que lo olvidaron o les faltaron.

Cómo ver las auroras boreales en Björkliden

Para poder ver las auroras boreales en el norte de Suecia, específicamente en Björkliden, se necesita suerte! Y Paciencia! Si bien existen distintas app para poder supervisar el clima desde la comodidad de tu sillón, no son 100% seguras, ya que el clima cambia constantemente.

Por un momento nos sentimos un poco frustrados, ya que días anteriores el pronóstico del clima auspiciaba cielos despejados, pero estando allá cambió y sólo se veían nubes! Con nubes es imposible verlas! Así que sólo nos quedaba la opción de tener paciencia y fe.

Con mucha suerte puedes ver las auroras desde recepción o inclusive desde tu cabaña, pero cuando el clima es nuboso, es recomendable subir hasta el punto de avistamiento. No calculamos nunca el ascenso hasta ahí, pero me arriesgaría a decir que son 30 minutos de caminata. Todo depende de cuán experto seas y si el viento te acompaña.

Comienza la aventura

La primera noche nos tocó viento fuerte y nevazón, por lo que demoras más. Además, la nieve esta resbalosa en el medio del camino y en las orillas, te hundes! La oscuridad, subiendo la montaña, es total! Hay pequeñas luces en el camino que te indican hacia donde debes ir.

Nuestros intentos…

Día 1, solo nos quedamos a mitad de camino. No tuvimos suerte para ver las auroras y tampoco esperamos mucho, pues hacía mucho frío y ya estaba nevando.

Para el segundo día habíamos planeado despertar temprano, pero nos habíamos quedado hasta las 3 am despiertos. Arrendamos dos trineos de plástico o también conocidas como “pulkas”, para jugar con la nieve un rato, pero a mí me dio miedo. Al parecer la velocidad en la nieve no es mi pasatiempo favorito.

Después nos fuimos a la recepción del hotel a esperar si alguien comentaba algo sobre las auroras boreales y mientras tanto, podía saborear unos dulces que habían en el mesón gratuitos. Eran como tipo bastoncitos, esos caramelos blancos y rojos, pero delgados y más sabrosos! Si algún día van, me entenderán.

Fue así como de pronto vimos movimiento y escuchábamos que la gente partía a la cumbre a probar suerte. Si mirabas el cielo, creías que no tendrías suerte, ya que las nubes invadían todo, pero descubrimos que el cielo cambia a cada segundo. No hay pronóstico que le achunte cuando se trata del clima.

Nuevo intento…

Así que subimos nuevamente y esta vez nos resguardábamos del frío en el refugio que había arriba, con estufas encendidas, pero siempre en plena oscuridad. Tenía dos ventanales gigantes para poder mirar al exterior, pisos y bancas de madera.

Salíamos, observábamos el cielo, contábamos las estrellas que habían y volvíamos a entrar. Unos italianos que estaban muy bien equipados en cámaras y abrigos para captar las auroras, eran nuestra alarma, ya que si se movían mucho afuera, inquietos, era porque algo ocurría y ahí salíamos con toda seguridad. De vez en cuando se dejaba ver un haz de luz verde y ya con eso nosotros estábamos pagados. Por fin las auroras boreales, pequeñas representaciones de ellas, se dejaban ver a plena oscuridad y con un frío que paralizaba.

Así fue la noche, con pequeñas luces de colores y nubes que se turnaban para hacernos dudar.

Avistamiento de auroras boreales

Pero a eso de las 22 horas, logramos verlas en su máxima expresión. De pronto, todas las personas que estaban ahí se movilizaban para capturar la mejor imagen y dejar un recuerdo de aquel fenómeno natural tan mágico.

Nosotros, no podíamos perder la oportunidad, así que Beño (presionado por mí) les preguntó a los italianos si podían sacarnos una fotografía y luego enviarla. Ellos, muy italianos, no dudaron en decir que sí y así fue como logramos tener el mejor recuerdo de aquel viaje.

La tercera noche no fue tanto nuestro esfuerzo, ya que estaba mucho más nublado y no teníamos ánimo de seguir intentándolo. Mucho mejor fue para Bernardo poder esquiar durante todo el día y el resto poder fotografiar el entorno, recorrerlo y no olvidarlo.

Chascarros de viaje

Ya era el día de nuestra partida y siempre ocurren chascarros de viaje que marcan una aventura. Esta no fue la excepción.

Mientras esperábamos el tren, la tía Susana (madrina de Beño) decidió cargar su celular en un refugio en la estación de trenes. Cuando llegó el tren, salió tan apurada que lo olvidó! Nos dimos cuenta cuando el tren ya había partido y no podíamos decirle al chofer como en la canción: “Pare chofer… “ así que Bernardo tuvo que llamar al refugio y problema resuelto. Fue enviado y recibido una semana después al departamento. Para la tía fue terrible, pero ya en los último días de espera se había acostumbrado a no utilizar su teléfono mientras todos lo hacíamos.

Vale la pena ir a ver las auroras boreales?

Por supuesto que vale la pena y el frío. Quizás una sola vez en la vida, al menos en ese mismo lugar! No porque no haya sido cómodo o agradable, sino que son muchas horas de viaje en tren que realmente agotan (sobre todo cuando se debe compartir pieza de 2×3 con 5 personas más). No sabríamos decirle con certeza cuándo es mejor verlas ni que app descargar para saberlo o qué blog leer para tener seguridad, ya que no hay nada, pero nada que asegure un cielo despejado en ese momento que decidiste subir a la cumbre y esperar observarlas. Así es el clima y la naturaleza.

Nosotros, nos sentimos afortunados por poder presenciarlas aunque haya sido un poco! A fin de cuentas… ya cumplí mi sueño de ver las auroras boreales.

 

Tags: , , , , , ,

1 comment

  1. Qué maravilla 👏🏻👏🏻👏🏻👏🏻
    Me encanto como lo compartes
    Nos permites proyectarnos en esos lejanos rumbos
    Felicitaciones😘

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*