Lago di Tovel cerca de Trento

Lago di Tovel

Porque soy una enamorada de los lagos… nos correspondía visitar Trento y sus alrededores…Pero, qué ver en Trento? Dos de los lagos más grandes de Trentino, Lago di Tovel y Lago di Caldonazzo. 

Dudaba entre la playa y un lago, pero como ya habíamos visitado Marina di Pisa, correspondía ahora algo diferente.

Decididos ya, comenzamos a buscar en internet algún lugar cerca para visitar. Bernardo veía el mapa y yo imágenes… ha sido la tónica en nuestros paseos. Él mira siempre los mapas para ubicarse o ver qué visitar, yo, en cambio, observo imágenes y si me tincan… apuesto por ellos!

Descubrimiento del Lago di Tovel

De pronto, vi una imagen que me enamoró! Lago di Tovel, muy cercano a Trento, a unos 200 kilómetros de donde nos encontrábamos. 

Habíamos entonces decidido arrendar un vehículo y aprovechar de hacer todo esto el día de nuestro mesario, celebrarlo en otro lugar y disfrutar 🙂

Listo! Beño había descargado el mapa en su celular (siempre necesita el mapa) y yo sólo tenía en mi retina la imagen de ese hermoso lugar.

Qué había leído?

Era un lago increíble, según los visitantes, que antiguamente era famoso por un fenómeno que producían sus algas y teñían sus aguas de color rojo. Queda dentro del Parque Natural del Adamello-Brenta y no cabía duda que sería el lugar perfecto para bañarse un ratito.

Nos pareció extraño que al buscar fotografías, no apareciera ninguna con personas bañándose y leímos en una de las reseñas, que pocos se animaban a hacerlo… Pensamos que quizás era porque el agua tenía algo raro o simplemente las personas eran fomes.

Depilada, con bikini nuevo y lista para nadar (como perrito) una tarde entera en ese hermoso lago. Íbamos a salir temprano de casa, pero siempre el despertador se nos echa a perder y nos despierta como dos horas después de la alarma que habíamos puesto, así que obligados a hacer todo un poco más rápido para disfrutar más el día. La noche anterior habíamos preparado cocaví para el paseo (pasta de huevo con mayo, queque hecho por Cami, pan y agua).

Camino al Lago di Tovel

Salimos y al llegar al paradero, Beño se da cuenta que no tenía su billetera! De vuelta! Tenía que demorarse 15 minutos máximo, porque venía el bus!!! Salió corriendo y llegó 4 minutos antes del tiempo limite. Todo sopeado!

Llegamos a Locauto a buscar el vehículo. Habíamos arrendado un Renault Clio sport y estábamos ansiosos por manejar nuevamente. La niña del local nos pide llenemos un formulario y luego le pasemos nuestros pasaportes.

Los pasaportes, mi amor?” “Tú los echaste, mi amor. Dónde están?” “Yo no los eché. Te pregunté si los llevábamos y me dijiste que sí” “ Yo pensé que era la pregunta para saber si yo quería que los echarás”

Así nos dimos cuenta que no teníamos nuestros pasaportes. La niña feliz… jajajajaja

Le pusimos cara de Tic-Tac y finalmente dejó le mostráramos una foto del documento. Nos lleva a retirar el auto y sorpresa! No era el que esperábamos! Sino, este modelito…

Beño me mira con cara de sorpresa. Yo, que sólo manejo los autos y poco sé de ellos, no entendía si el modelo era mejor o peor… Pero cuando nos subimos… fue otra cosa! Jajajajaja

Amplio, lindo, con vidrio en el techo! Y más encima, decía Bernardo, petrolero!

Si bien aquí no importa mucho si un auto es petrolero o bencinero, pues ambas cuestan lo mismo (€1,50 aprox.), luego sacaríamos las cuentas en pesos chilenos… y era increíblemente económico! En total anduvimos 350 kilometros aprox. Y gastamos 21 litros!

Pescamos nuestros cuerpos y nos fuimos al encuentro del Lago. Pusimos en el mapa la dirección y salía que estábamos a 3 horas… QUÉ?! Beño me calmó, diciendo que ese tiempo era mentiroso, que no me preocupara.

El camino era hermoso! Montañas gigantes a nuestro alrededor y lleno de verde por donde mirásemos… cada 1 kilómetro una rotonda, esas que tanto les gustan a los italianos… en todas partes esta llena de ellas!

No quisimos parar en ningún lugar, para llegar lo antes posible. Resultó que si fueron 3 horas! Íbamos ya con el poto cuadrado y yo ansiosa por querer llegar!

Parque Natural del Adamello-Brenta

Valor de la entrada al Parque Natural del Adamello-Brenta costó 3 en auto.

Quería pasar al baño, pero resultó que los baños tenían este sistema de WC muy extraño! Que tienen el water en el suelo, a ras de suelo! Cómodo para los hombres, pero para las mujeres horrible! Así que no quise! Me dio asco!

Pasamos por un río y ahí estaba, al fondo, el esperado Lago! Hermoso! De un color único y lo mejor… muy poca gente! Unas cuantas personas descansaban en la arena-piedra y disfrutaban del día como nosotros.

Al tiro me fui a tocar el agua… lo único que quería era bañarme! Pero… agua congelada! Ahora entendía por qué las personas no se bañaban ahí! Se me paró un poco la pluma con esa situación… había esperado 3 horas para disfrutar del agua y la cuestión es congelada! Los que me conocen sabrán que odio el agua helada!

Ya… no quedaba más que poner la toalla en la orilla y mojarse los pies que fuese! Beño, el valiente y osado, igual se metió…

Sólo estuvimos un ratito ahí, ya que no podíamos bañarnos y además, deseábamos aprovechar el auto y recorrer otro lugar.  Nos quedaba tiempo aún para ir a Trento a pasear y ver qué tal. Partimos en el vehículo de nuevo y decidimos antes, parar en el pueblo que estaba ahí cerca a tomar un café.

Café Manuel… qué cosa más rica!

 

Ya habíamos repuesto energías y ahora podíamos volver a sentarnos en el auto… unas horas más!

Lago di Caldonazzo, Italia

Quería sacar fotos, pero no me resultaba ninguna! Así que Beño, de la nada, frena con todo en un estacionamiento al lado del camino! Comenzamos a mirar para sacar fotos… bajamos por unas escaleras que nos llevarían a un lugar inesperado! Este si era el lago que yo quería! Eran ya las 19 hrs. Y el agua no se veía pulcra pulcra, por lo que tampoco nos bañamos, pero al tocarla con los pies, se sentía cálida!

El lugar estaba rodeado de un sendero hecho de madera con bancas a lo largo del camino para descansar y observar la magnitud del lugar.  Beño me mentía diciendo que tenía todo esto preparado para mí jajajajaja. Ahí nos quedamos… hasta que el sol se escondió. Fue el lugar perfecto para celebrar nuestro mesario.

Ya se hacía tarde y debíamos regresar a casa a ver a los gatitos que nos esperaban.

Me atreví a manejar de regreso 🙂 cami manejando

Lo que no sabíamos era lo que nos esperaba al regresar a casa… descúbrelo en… Nuestra experiencia cuidando gatos