Primer día en Madrid

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Ya en el aeropuerto Barajas, comenzamos inmediatamente a disfrutar de nuestra estadía ahí! A conocer y descubrir qué lugares visitar en Madrid.! Así sería un día en Madrid….

Un día en Madrid

Beño me tenía preparado un almuerzo en el depto que habíamos encontrado en Airbnb Madrid. Excelente depto, muy bien ubicado, a solo 20 minutos del centro caminando. Era pequeño, pero justo y necesario para nosotros. Además, tenía una terraza (pequeña también) que servía para fumar y poder tomarnos esas piscolas que tanto deseábamos. El clima en Madrid era tan agradable, que tener una terraza fue genial!

Bueno, así era nuestro primer día en Madrid juntos… comimos y luego nos fuimos a recorrer la ciudad!

Hermoso todo! A veces he pensado que idealicé Madrid… era el lugar donde comenzaba nuestra aventura, estaba con el hombre que amaba por fin después de tanto leseo! Y es que hasta el día de hoy, cuando hablamos con Beño y nos preguntamos cuál ha sido nuestro lugar favorito, ambos decimos: Madrid! Jajajajajaja

El clima en Madrid

Hacía calor, pero agradable para poder llevar sólo una chaqueta de mezclilla para el regreso.

Caminamos y caminamos (ahí comenzarían también nuestras maratones)… hasta que de repente, mientras me sacaba una foto con una de mis meninas favoritas… comienza la tormenta!

Truenos y relámpagos! Al comienzo fue solo luz y ruido, no veíamos agua. Pero bastaron solo unos minutos para que viéramos caer la lluvia de forma descontrolada.

Yo me había comprado un cortaviento e impermeable… justamente para estas situaciones, pero no lo había llevado al paseo. Además, llevaba en la maleta unas capas de agua (unas que compramos con Camila Baeza para nuestro viaje a Torres del Paine), pero tampoco las llevaba… ahí estábamos, descubiertos para recibir nuestra primera lluvia juntos.

Sonreímos … no teníamos apuro y nos daba lo mismo mojarnos, pero sabíamos que teníamos un largo camino de vuelta al depto y documentos que proteger en el banano, así que decidimos ponernos bajo un toldo de un restaurante chino… no éramos los únicos…

Ahí permanecimos durante unos cuantos minutos… 20, si no exagero. Perfecto… nos habíamos reído y besado aprovechando esos minutos muertos, donde no importaba si el agua pasaba por debajo de nuestros pies… sólo sonreíamos, porque ya estábamos juntos… el diluvio podía llegar y nosotros eramos felices igual.

De ahí salió nuestra frase de los españoles… un Garzón, del restaurante que estaba al frente del chino, le hablaba a su compañero de la lluvia repentina que había llegado. Mientras el oriental le decía que llovería más, este hombre españolado le decía: “Hombre, viene claro, viene claro!” suena fome cuando lo escribo, pero sería algo así…

Vean hasta el final el siguiente vídeo, ahí aparece lo que les comento:

Una anécdota en Madrid

Luego de esperar que cesara la lluvia, nos fuimos caminando al depto. De pronto, al costado derecho, vi unos árboles muy lindos. Fue cosa de decirle a Beño para que propusiera ir por ese camino. Me toma de la mano y me dice vamos. Para llegar a ellos, había que subir un pequeño cerro, algo así como 4 lomos de toro… para que se hagan una idea.

Bernardo pone su pie en el cerro y resbala, pero como íbamos tomados de la mano, alcanzó a afirmarse de mí y no llegó al suelo.

“No mi amor, por acá no mejor. Hay mucho barro y la tierra esta resbalosa”

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Pero yo … “Ahhhhh que tanto resbalosa va a estar. A ver… déjame a mí…”

Camila, en el suelo… embarrada! Beño, en vez de afirmarme, estaba muerto de la risa.

Primer día y yo caía.

 

En fin, podría relatar cada uno de los hechos que ocurrieron ese día… ese día que recuerdo haber sido la mujer más feliz del mundo, porque ya podía descansar junto a Bernardo. Por repetitivo que suene, realmente pensábamos… da igual lo que suceda, que te caigas, llueva y truene… no importa! Estamos juntos! Era nuestro primer día en Madrid!firma pagina