Tomar una decisión sentimental

Señales de amor bocasdepato


Amigos lindos! Como les conté en el post La Despedida (Beño), me fui a Europa sin la Cami, con una sensación más rara que gallina con tacos, pero me fui. Tenía el pasaje comprado desde antes, así que llegué a Copenhagen y aquí les cuento un poquito delas señales de amor que me invadieron y cómo tomar una decisión sentimental…

Mis planes

Mis planes eran estar hasta finales de abril allí e irme a Suecia. Ya saben, volver a ver a los amigos, tomarse unos bituperios con las grandes personas que había conocido por esos lares y empezar mi nueva aventura en Estocolmo, lugar en el cual había vivido un año cuando sólo era un caurito.

Yapo… llegué donde el Vlado y la Dali, quienes me habían ofrecido quedarme con ellos durante mi estadía. HE AHÍ donde empezó la maula.

Las señales de amor comenzaron a llegar. La Cami empezó a revolotear por mi mente… Hablábamos lo justo y necesario, de hecho ella decidió hablarme para saber de mí cada semana. Me acuerdo aún que era sábado cuando me dijo eso y el domingo no hablamos nada. Me daban ganas de hablarle, pero quise respetar su espacio y no le hablé no más! Nunca creí en las relaciones a distancia.

Adivinen… parece que deseaba tanto hablar con ella, que Cami parece sintió eso o simplemente no se aguantó y me habló el lunes. Ahí había otra señal de no poder estar sin saber del otro mucho rato… Me hacían clics todas las maulas, cada hecho, cada maula que pensaba. Hablaba con la Dali y el Vlado, les decía lo que sentía, que quizás debía estar con ella, intentarlo, que ella es tan bacán, linda, lo pasamos bien, me ama como soy, no va a ser un estorbo para mí, todo lo contrario… me va a sumar, me hará ser una mejor persona, porque me ama y de verdad… etc, etc.

La Dali y el Vlado me decían que no todo en una relación sentimental es bacán, que iban a ver diferencias como en toda relación y bla bla bla. Claro, les decía yo, entiendo eso, que por eso estaba solo, prefería perderme lo lindo de una relación con tal de no mamarme lo malo, pero sentía que Cami era una mujer increíble, valía la pena estar con ella y enfrentar los posibles problemas que pudiésemos tener… Ambos nos merecíamos estar el uno con el otro.

Ahí, ellos me dijeron… ¡ah ya papi! estay listo, te llegó la hora! Haz lo que sientes nomás… y yo les dije no sé, quizás tengo que esperar más, quizás tengo que pensarlo más, etc, etc.

Recuerdo también que le mandé un email a mi papi preguntándole sobre el amor verdadero, cómo se dio cuenta que quería estar con mi mami. Lo mismo le pregunté a mi tío René. Más que todo era como pa’ cachar si lo que estaba sintiendo por esta humana, era real … (que no, si ya andaba medio raro desde que estaba en Chile jejej).

Cómo se desencadenó todo…

La maula es que daba vuelta todo el día el temita, sentía que me faltaba algo. Chucha, decía yo, qué onda? Y se me olvidaba, pero bastaba solo que llegara la noche, para volver a pensar en ella… me dormía pensando en ella, en la posibilidad de estar juntos, etc.

Al otro día despertaba y ahí estaba de nuevo la perla… Ahh nooo, dije yo, esto ya es mucho… y así eran todos los días allá… no juntos físicamente, pero sí mentalmente, cuático ah? Jjejej.

Hasta que llegó el día y se me cayó la teja.

Era martes, recuerdo tenía planeado ir a Malmö, Suecia, a hacer unos trámites de la visa y de camino, iba pensando el temita, pero trataba que se me olvidara jejeje.

Llegué a Malmö, hice el trámite, salí caminando de la oficina en busca de un lugar para ir a comer y mientras tanto, empecé a pensar en una vida con la Cami, viajando juntos, riéndonos, soñando, construyendo un negocio, saliendo a carnerear pa’ allá y pa’ acá, teniendo hijos, en fin… una vida juntos… y me hubiesen visto cauritos… se me sonreía la tarasca con cada cosa que pensaba podía hacer con ella, se me dibujaba una sonrisa. Fue cuático, me reía sólo, seguía caminando y me seguía riendo solo, estaba contento, ya no tenía esa sensación rara de cuando me vine.

Decía, qué me pasa que me sigo riendo? Por qué estoy tan contento? Y claro po, la respuesta era obvia, estaba contento, porque ya no tenía esa sensación rara, me había dado cuenta que estaba enamorado, quería estar con la Cami, estaba contento con la idea, contento con lo que estaba sintiendo y la quería traer a mis brazos, quería que estuviese conmigo.

Y así fue y es pu mis amigos, aquí está conmigo, tirada en la cama estudiando inglés, mientras yo estoy terminando de escribir esto.