Viaje Valle de Elqui… Un día perfecto

beño y cami valle del elqui bocasdepato

Era nuestro primer y último viaje juntos, solos y lejos de toda persona conocida. Me había encargado de encontrar alojamiento en Valle del Elqui, donde pudiéramos observar las estrellas y quizás desbloquear aquel corazón que no quería ablandarse para mí. Un domo! Así fue nuestro viaje al Valle del Elqui durante un fin de semana mágico.

Domo en Valle del Elqui

Así fue como llegamos al “Domo de Camilo”, al lado del “Río Mágico” e inmerso en una naturaleza única. Después del viaje eterno a La Serena, nos encontrábamos con ese lugar iluminado, con rico aroma y ordenado… perfecto para nosotros.

Recuerdo haberme fumado un cigarro afuera y elevar la mirada… resultaba fascinante encontrarse con un centenar de estrellas. Hablando de estrellas… podría contar que planeamos todas las noches salir muy tarde en auto, llegar a algún lugar más oscuro que el “Domo de Camilo”, pero nunca fuimos! Nuestra estadía en Valle del Elqui sería más que eso!

Una anécdota…

Una noche  tuve que salir en auto, muy tarde… tenía una misión! Una Coca Cola para Beño!

Habíamos escuchado, en el tour de Fundo Los Nichos, que el pisco debíamos tomarlo con bebidas blancas, pero al llegar a casa, muy tarde, Bernardo se dio cuenta que no le gustaba… así que ahí partí…

Todo cerrado!!! toqué la puerta de un restaurante donde aún se veía a sus dueños en su interior y les pedí por favor me vendieran bebida… No había en botella!!! Uffff! Obligada a comprar muchas latas… pero llegué con la bebida para la piscola 🙂

Una anécdota chistosa…

No todo fue beber y estrellas en el cielo, sino que además nos dimos nuestro tiempo para jugar… así fue como perdí una apuesta.

La profe perdía en un juego de trivia de conocimientos generales! Beño la gozaba! Podía pedirme lo que quisiera… y este fue el resultado!

Una anécdota en el Domo…

Por último, para completar el panorama, teníamos una piscina dentro del sitio… una piscina que solo compartíamos con Camilo y su familia (que nunca estaban).

Yo, feliz! Era natural y con el calor que hacía, no dudé en ponerme el bikini y partir!

Convencer a Beño fue un tema… “No, nej! Yo no me meto a esa laguna! Camila, huele!” Intenté seducirlo con mi atuendo, me paseaba por la piscina mientras veía a mi alrededor los bichitos en el agua… pero no me rendía!

Llegó el día … y se metió al agua! Asqueado por el olor, pero sólo a él se le ocurre sumergirse! Pasado a estanque! Ese domingo… fue el mejor día desde su llegada a Chile.

**Si te interesa el Domo de Camilo, avísanos! Podemos darte el contacto 🙂pato corazon y pata bocasdepato